Sin mirar atrás, sin pensar en los caídos en la noche del 24, los españoles que aún quedan vivos se han levantado hoy con la entereza y la valentía de afrontar la Nochevieja. «Tenemos que hacerlo por ellos, por los que ya no están, por aquellos que se atrevieron a preguntar a su suegro por qué había votado a VOX, o de sugerir que el jamón no era jamón, sino paleta. No podemos rendirnos ahora y bajar los brazos, se lo debemos».
Cargando las alforjas de almax e ibuprofeno los valientes supervivientes se dan ánimos para superar el difícil trance que aún queda. «¡Vamos hostia, solo es una familia más, no hay dolor!», mientras hacen sus ejercicios matutinos.
A última hora de la tarde repaso al plan para poder ver mañana la luz del sol. «Cuando vayamos a explotar porque no podemos más, salimos a fumar, y el que no fume empieza hoy o que vapee. Y recordad que cuando nos digan «¿a quién has votado?, dilo que no pasa nada, esto es un país libre», ¡al suelo, es una trampa!».

