Ikea reconoce que hace las albóndigas con la gente que no encontró la salida de sus tiendas

"Esa carne se iba a desperdiciar"

Ikea ha salido al paso y ha tenido que reconocer el origen de las albóndigas que vende en su restaurante, sabedores de que iban a ser descubiertos de un momento a otro.

“Sí, reconocemos que las albóndigas tan ricas que podéis degustar en nuestros establecimientos están hechas con la carne de las personas que se perdieron por nuestros pasillos y nunca encontraron la salida”. La multinacional quiere huir de polémicas innecesarias aclarando que “nosotros no hemos matado a nadie, seríamos incapaces de hacerle daño a nuestros queridos clientes. Ellos se perdieron por no seguir las indicaciones y acabaron muriendo por hambre, sed o desesperación.”

IKEA además se defiende alegando que todo se hace en beneficio de los propios clientes.  “Esa carne se iba a desperdiciar y sería una pena, por lo que le estamos dando salida a un precio inigualable, al final repercute en beneficio de los clientes, los que quedan vivos, eso sí”.