Quim Torra apareció en Moncloa con la cara pintada a lo Braveheart

"Vale, me he flipado un poco", reconoció el president en privado

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, acudió a su encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la cara pintada de azul y blanco, las mismas pinturas de guerra que lucía Mel Gibson en la película ‘Braveheart’.

Según han confirmado fuentes del Govern, el plan era subirse a la chepa de Pedro Sánchez y desde ahí girtar: “Podréis quitarnos las urnas, pero jamás nos quitaréis… ¡¡¡¡la libertad!!!”. El plan se frustró porque, según explicó Torra después del encuentro, Pedro Sánchez es “alto de cojones” y era muy complicado de un salto subirse ahí.

Una vez dentro de la sala de reuniones del Palacio de la Moncloa, Sánchez y Torra tuvieron un momento distendido en el que el presidente le dijo que “hacía tiempo que no se reía tanto como viéndole llegar pintado, que pensaba que iba a un partido del Espanyol”, a lo que Torra respondió reconociendo que se había “flipado un poco”.

Al final del encuentro, Torra comentó que su primera idea fue disfrazarse de Puigdemont con una peluca y gafas de Harry Potter. “Suerte que la desechaste”, comentó Pedro Sánchez, “hubieras hecho el ridículo”, a lo que siguió un silencio tenso.

Tras despedirse, Torra abandonó el Palacio de la Moncloa fingiendo que cabalgaba mientras hacía el ruido del trotar del caballo con dos cocos.